Plegaria por las abejas

Ni el frío las detiene en su imperiosa adoración por el perfume, en ese culto que conservan, como si estuvieran rezándole a un dios que se deja ver, luminoso, entre los pétalos, con el corazón hecho de miel.

domingo, 19 de mayo de 2024

Finalista del V Certamen Internacional de Poesia Visual Paqui Jiménez Yepes, Córdoba, España

Uno de mis primeros poemas visuales fue finalista y expuesto en un certamen internacional. ¡Muy bien, pequeño! Muy contenta por este nuevo logro.
El certamen consistía en recrear, interpretar o inspirarse gráfica o conceptualmente en un pasaje de un poema discursivo de Paqui Jiménez Yepes:
"He soñado que el gran poeta pintaba para las golondrinas."








Catálogo de obras finalistas y ganadora en el siguiente enlace: Catálogo Poesía Visual
 

Primer Clasificado en en Certamen Literario "Guaymallén en 166 palabras" organizado por la Municipalidad en conmemoración del aniversario del departamento. (Mayo, 2024)




¡Feliz cumpleaños, Guaymallén! El departamento cumplía años y la Municipalidad organizó un Certamen de Microrrelatos en 166 palabras. 
Te invito a leer mi microrrelato que narra las confesiones de un cóndor decapitado por el granizo. 







 

Primer Premio XXXVIII del Certamen de Microrrelatos TV Lavapiés, de Madrid, España (Mayo, 2024)




 









lunes, 22 de abril de 2024

Seleccionada por la Asociación Cultural Le Circle de la Pobla de Valbona, para integrar la exposición de Haikus, en La Casa Gran, en el marco del I Certamen de Haikus organizado por la asociación. (Enero, 2024).

 

¡Hasta la Pobla de Valbona han llegado las abejas de Mendoza! El certamen consistía en un haiku con temática sobre la naturaleza, al que podía agregarse una imagen.


Rescate

Abeja, vive:

las flores ya abrieron.

No tengas miedo.




Primer Premio por la Fundación Astromanía en Cosmocuentos Versión Iberoamericana 2023, en la categoría Adulto. Santiago, Chile. (Noviembre, 2023)



¡Mi primer certamen ganado en Chile!
Los cosmocuentos tienen una vasta tradición en la Fundación Astromanía que, con un gran cariño, acerca la literatura y el universo. El tema central de la convocatoria en 2023 era la "exploración robótica y humana pasada, presente y futura de la Luna y el planeta Marte".
Te invito a leer "Nostalgias Mecánicas", que se alzó con uno de los premios del certamen y fue traducido al inglés. 







 

https://view.genial.ly/657885644e475f0014829189/interactive-content-cosmocuentos-2023

Segundo premio en el III Concurso de Microrrelatos de “Mi reino por una pluma”, de IG, organizado por Mano de Mithril, en España (Noviembre, 2023)

 

VII JUEGOS RITUALES


Los VII Juegos Rituales entre pronombres y psicopompos se celebraron a las orillas del río Atuel, para facilitar la venida de las barcas que llegaban desde el más allá. Ningún humano se imaginó jamás que por la afluente del río Desaguadero asomarían los gigantescos y monstruosos psicopopmpos.

Los Pronombres, ágiles seres alados, fueron los primeros en llegar, los gigantes ojos grises que se abrían en sus alas de gran envergadura, los delataban. Cada uno de ellos se encargaba de la protección de un nombre propio y, aquel día, habían sido llamados por los Nuevos Inmortales para competir y para tratar de firmar un acuerdo de paz entre aquellos seres fantásticos en disputa: los pronombres, que acompañaban los nacimientos y los psicopompos, que guiaban a las almas difuntas.

Sin embargo, la cantidad pronombres era excesiva y, en aquella oportunidad, a pesar de las quejas y de las insistencias, competirían los protectores de los nombres que empezaran con la letra A.

Por su parte, los gigantescos Psicopompos hicieron fila para anotarse en los juegos, cada uno traía su remo y su lámpara de aceite. Muchos se reconocieron y se saludaron después de tantos años.

La apertura de los Juegos iniciaba con la entrada de los Nuevos Inmortales que traían consigo los nombres de todos los muertos y bendecían los nombres que aún estaban vivos, tradición que se mantenía desde hacía siglos.

La transmigración, el cambio de formas, las batallas singulares y la competencia de talentos intentaban poner fin a las diferencias entre pronombres y psicopompos.

Los gigantescos seres que se encargaban de guiar a las almas por los ríos subterráneos disfrutaron de una tarde tranquila en la montaña, alejada de los lamentos del Inframundo. Ninguno quiso recordar las guerras, ni la sangre, ni las espadas.

Es más, pensaban reunirse nuevamente y organizar una Feria del Libro Oculto en alguno de los reinos.








Accésit otorgado por la Asociación Mujeres Progresistas contra la discriminación y la violencia de género, en el marco de la II edición del Certamen Internacional de Micrrorelatos “Ángeles Álvarez Arazola, con M de Mujer”.

 Marcharé multiplicándote musas.





Marchamos muertas: mi madre, mis muchachas, mis maestras. Marchamos metafísicas, mágicas, maravillosas. Mi madre mecía machetes, maternizaba martillos mientras marchaba. Moretones, machucones, mis mitocondrias moderaron motivando margaritas.

Marchan Marina, Mariajosé, Melody, Micaela, Mercedes, Milagros, Marta. Marchan Milena, Martina, Macarena, Magalí, Magdalena, Mabel, Magnolia, Mariana, Marisol, Marianela, Mónica. 

Marchan Maríangeles, Marisa, Mariela.

¡Marcha Mendoza!

Marchan mujeres melancólicas, madres marginadas, Marías macilentas,madonnas mancilladas, más milagrosas.

Manifesté mi metamorfosis, mientras mantenían mis manos mil mariposas mutiladas, mientras mil monstruos me miraban.

Marchaba mientras muchos me murmuraban murciélagos, moscardones, mientras me menospreciaban, mientras me mentían. Marchaba majestuosa mientras me mezquinaban.

Mis madres mimaron mis manos moribundas, me modularon mansas melodías mientras marchábamos. ¡Mientras movíamos montañas, mientras mejorábamos mañanas!

Mundo machista, mientras me muerdes, malintencionado; mudas, mil mujeres moverán mi morada.

Mientras me maldices, marcharé multiplicándote musas.

Ganador Certamen de Relato Corto Eufrasia Cabral

La nonna Josefina tenía veintiocho años y se sentía vieja. Se llamaba Josefina, pero todos la conocían como “Chicha”, aunque yo le decía, si...